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¿Por qué HAXIMU. La constante impunidad? Aníbal Ortizpozo
Porque es una historia a reconstruir desde el mundo simbólico que nos ofrece el Arte.
HAXIMU, un punto de partida desde el territorio venezolano en cualquier tiempo y lugar de Latinoamérica.
HAXIMU, una noticia en la crónica roja.
Porque pone al descubierto un discurso de dominación, el cual mediante masacres de etnias en América del Sur, un mundo ha afirmado la superioridad sobre otro.
Ellos han sido exterminados por las invasiones y conquistas. Invasores y mestizos de ayer y hoy que en búsqueda del oro configuraron nuestras naciones.
Superioridad, agresividad y desprecio, tres componentes de un esquema humano injusto que se comporta con violencia e intolerancia mortal.
Hoy por razones de miseria crítica y desempleo a los Yanomami les surgió una plaga llamada "Garimpeiros" (buscadores de oro) en la frontera entre Venezuela y Brasil quienes destruyen las cuencas de las cabeceras de los ríos ocasionando un irreparable daño al ecosistema y a la vida de sus habitantes.
También los Pemones han sido objeto de persecución y muerte a raíz de sus protestas (voladura de torres de alta tensión) por la destrucción de su ecosistema. En el plano internacional se tiene información de la situación de los indígenas en Chile y las masacres en Perú de caseríos enteros, por grupos especiales de paramilitares.
HAXIMU, La constante Impunidad es una acción artística cultural por el derecho a la vida en estos espacios, hábitat de nuestras etnias, y Parques Nacionales los que se protegen como si no estuvieran habitados y se explotan en busca de riquezas produciendo indirectamente un genocidio de etnias que son una sola familia de polo a polo: Comanches, Apaches, Cherokees, Mayas, Aztecas, Timotocuicas, Wayúu, Caribes, Yanomami, Pemones, Guaraníes, Quechuas, Aymaras, Diaguitas, Mapuches, Onas, Alacalufes, Fueguinos, entre muchos otros. Es de todos conocido no sólo los despojos de su ecosistema sino también la imposición de las culturas dominantes como una neo-colonización ideológica. Es evidente que no hay ninguna razón para que ellos no puedan disfrutar de una calidad de vida cónsona con el progreso científico y tecnológico de nuestros tiempos sin que ello signifique la pérdida de su lengua, sus creencias, su modo de pensar propio.
En la defensa de las minorías étnicas no se puede caer en aberrante exigencia de su pureza pues, se tendría que crear una apartheid o "reservas" como verdaderos ghetos raciales.
Este evento de carácter multidisciplinario intenta dar visibilidad a una problemática sociocultural venezolana y latinoamericana que ha sido desatendida por el sistema jurídico, político y cultural, colocándola en una situación de exclusión que se ha tornado permanente.
Hay una suerte de invisibilidad que no contribuye a entender que las etnias forman parte de la ciudadanía territorial que a su vez, está conformada por una multidiversidad desconocida para un amplio sector nacional.
Por medio de la activación de diferentes modalidades reflexivas la exposición visual incluye pinturas, instalaciones, fotografías, performance, documentales, conferencias de prensa, seminarios y foros, articulados alrededor de un estudio crítico sobre las masacres indígenas ocurridas en el continente.
La labor artística pasa a ser entendida como una acción cultural que facilita la puesta en escena de materiales simbólicos e históricos de una realidad a superar y permite que se activen diferentes perspectivas de conocimiento, incluyendo la experiencia poética, que motiva al público en general a participar desde una perspectiva mucho más sensible e integral.
De esta manera, constituye una propuesta y respuesta viable para satisfacer esa necesidad sociocultural de información actualizada para hacer justicia, porque hasta ahora la «denuncia» que se ha elaborado por medio de los canales regulares, incluyendo los medios de comunicación, no han sido efectivos en la labor de contribuir a una toma de conciencia y hacer justicia ante el problema.
HAXIMU, La constante Impunidad, es un espacio multicultural que se centra en una experiencia visual, donde a los habitantes que proceden de estas etnias se les defiende más como a seres humanos que como "indígenas". Ellos son una de las raíces más fuertes que constituyen nuestro "ser" Latinoamericano.
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