LAS CIUDADES HABLAN

Prof. Aníbal Ortizpozo

"Toda persona tiene derecho a participar libremente
en la vida cultural de la comunidad,
a gozar de la artes y a participar en e/ progreso científico y
en los beneficios que de él resulten."

Artículo de la Declaración Universal de los Derechos Humanos

Las ciudades nos hablan del complejo
entramado de la recomposición cultural
de fines de milenio, donde lo culto,
lo popular y lo masivo coexisten entremezclándose
haciendo cada vez más complejo el planeamiento
y la aplicación de políticas culturales coherentes.
Por otra parte, los responsables del sector cultura
mayoritariamente, desconocen las normas legales vigentes
y las competencias que la propia Constitución
le ha asignado a los niveles Nacional, Estadal y Municipal, y otros según
cada país.
Siendo el municipio el de mayor importancia por su relación
directa con los habitantes de la ciudad.

Las ciudades nos hablan desde su configuración socio-espacial, movimientos sociales urbanos, construcción de identidades, políticas de la administración local, nos hablan sobre todo de esa práctica cotidiana de sus actores sociales y el grado de participación en la vida cultural.

Por otra parte las ciudades han sido la forma de expresión artística e histórica más elevada de la cultura y el escenario donde con más fuerza y complejidad se desarrolla, la vida del ser humano y sus posibilidades de creación colectiva.
Enigmáticas y amenazadas las ciudades no admiten más expresiones equivocas sobre sus realidades. Allí están hoy con su cementerio de peatones enterrados por el automóvil, la autopista y sus estaciones de servicio, terminales de metro y microbuses. Los ciudadanos son requeridos principalmente como usuarios de la industria cultural masiva.

Si sensibilizamos la mirada, podemos ver en nuestras ciudades una cotidianidad monótona, un espacio donde se discrimina. Bajo los puentes y paso niveles, por los márgenes de contaminadas aguas del que hace algún tiempo fuera un hermoso río, pululan mendigos, enfermos, ancianos, alcohólicos y los hoy Ilamados "niños de la calle", en medio de escombros y basura. Un paisaje hasta ahora inamovible, horrendo. Los ranchos (técnicamente: la arquitectura de la marginalidad Urbana) han aumentado sin duda por la vergonzosa, desigualdad social y la injusta distribución de la riqueza.

Nada nuevo podemos decir de nuestras ciudades y su cultura que no se haya dicho ya, lo sorprendente, en muchos casos es la inmutabilidad de los responsables del sector cultura frene a los cambios que se requieren a pesar de los numerosos diagnósticos realizados por especialistas y profesionales. Normas inspiradas en los postulados de la democratización de la cultura.

Es en el nivel municipal donde el estado le asigna mayor importancia a la programación cultural, insistiendo en que "la igualdad" debe ser un objetivo permanente de toda política cultural, ya que la marginalidad urbana se encuentra excluida, ahogando sus posibilidades de acción y participación, al que todo ciudadano tiene como derecho. Las tareas de las Alcaldías se deben encaminar a hacer cada vez más auténtica y consistente la participación de todos los ciudadanos (sin distinción) en la producción de la cultura. Se debe hacer posible que la actividad cultural, sea por fin una práctica significante.

REFLEXIONES Y REDEFINICIONES

Muchas jornadas de reflexiones sobre arte y cultura realizadas en el país, se han transformado en ferias de las redenominaciones y redefiniciones de términos. Sin caer en lo mismo, pienso que está muy difundida la equívoca idea de que cuando hablamos de "cultura" nos estamos refiriendo exclusivamente a la "cultura artística" . Se descarta una concepción de cultura global que abarque la educación, la ciencia, la técnica, los deportes, el arte; en resumen, un todo indisoluble donde cada una de sus partes influye en las otras.
Como también es muy frecuente que las políticas culturales sean diseñadas sin tomar en consideración las necesidades de la población en su conjunto.

Cuando pienso en la gran masa de trabajadores de nuestros pueblos y su relación con el arte y la cultura no puedo dejar de pensar en una pequeña narración que leí en una revista hace algunos años:

"Paseándose un día de otoño por el bosque, Jean Jaurés encontró a una mujer que llevaba sobre sus espaldas una pesada carga de Ieña. El gran dirigente social (?), se puso a hablarle de la belleza del paisaje, a lo que la mujer respondió: Ayúdame a quitarme de encima esta carga entonces podré levantar la cabeza y ver si es tan bello el bosque"

A pesar que los Estados inscriben su estrategia en el ideal que preconiza la democracia cultural participativa, en los dispositivos de acción cultural, (diseminados en los diversos sectores de la administración central, estadal y municipal) se continúa desarrollando una política que privilegia la distribución y popularización de lo "culto". Si la democratización de la cultura amplía el acceso a los "bienes culturales" ,esta opción no cambia las formas de producción y consumo cultural, ya que la apropiación de la cultura tiene su origen en las desigualdades socioeconómicas. Situación que no cambia con campañas publicitarias o abaratando el ingreso a los espectáculos, sino a través de programas sistemáticos que intervengan en las causas estructurales de la desigualdad económica y cultural.

Un proyecto cultural para cualquier ciudad debe planificarse alrededor de por lo menos cuatro áreas: la escuela y educación formal en general; el lugar de trabajo; el espacio urbano (residencial); y las nuevas técnicas de comunicación.
Se debe considerar que una verdadera democracia cultural tiene que ver además con el respeto a la pluralidad de culturas y entender que la cultura es el terreno donde se conforma la unidad simbólica del pueblo.

DUDA, CERTEZA, CRISIS.

Si nuestros países están en crisis por las "sin razones" conocidas, ¿por qué el arte y la cultura van a ser una excepción?. La falta de recursos, el clientelismo político, la falta de continuidad en los programas y compromisos adquiridos por los gobiernos locales anteriores, el desconocimiento de las ordenanzas y un personal sin la capacitación adecuada se suman a una falta de voluntad política a pesar del consenso existente respecto de la medidas que se deben tomar para la innovación de las políticas culturales y reelaboración de un planteamiento cónsono con la recomposición actual de nuestra cultura.

Teatro, Danza, Música y Artes Visuales, capitalizan la mayor parte de los recursos públicos y prevalece la idea que la creación artística es tan trascendente, que esté por encima de las condiciones socio-históricas, que enmarcan la producción de las obras mismas y donde la verdad absoluta es la universalidad del placer estético. El mecenazgo del Estado, aunque empobrecido, se ha reducido al fomento y protección de un tipo de creación elitista.

Los canales privados de entretenimiento e información, monopolizan buena parte del tiempo libre de amplios sectores de la población, siendo la industria cultural de base comercial el principal vehículo de “mensajes culturales" . La empresa privada brinda de esta modo apoyo material e institucional como parte de sus propios intereses y depende de la fuerza social y política de los grupos de élite consumidores de la " alta cultura" .

En el nivel nacional, los gobiernos locales son los responsables del desarrollo cultural artístico, el éxito o el fracaso de sus políticas de subsidio y becas, además de lo dicho anteriormente, ha dependido de los bajos presupuestos que afectan y distorsionan los circuitos deseables que mueven, exponen, reproducen y ofrecen aquella producción realizada por artistas, me refiero a museos, editoriales, sedes teatrales y circuitos de cinematecas de arte y ensayo.

Aparece entonces en la escena la figura de las fundaciones privadas las empresas quienes hacen posibles la realización con aportes totales o parciales de eventos artísticos de alto costo. Participación que es bien recibida cuando está destinada a un público masivo y sin recursos y cuando ella no atenta contra la libertad de creación, por aquello de que "el que le paga al violinista exige la melodía que debe tocar".

El desarrollo cultural en nuestras ciudades, sea cual fuere su definición, no es propiedad privada de nadie a pesar que las ciudades modernas han permitido la privatización de la vida pública (desde los hábitos culturales hasta los mecanismos relacionados con la seguridad individual), el colapso de los servicios, la gestión del suelo urbano y la fragmentación del espacio urbano (que permite a una minoría reducir su trato con las "masas"), la administración del gobierno de la ciudad, el papel de los movimientos sociales y el rol de las agrupaciones comunitarias.

DIFICULTADES REALES Y VIRTUALES

Las leyes vigentes promulgadas para el logro de una democracia cultural participativa, pueden ser las mejores y adecuadas, como pienso que de hecho lo son, las dificultades empiezan cuando comprendemos que su aplicación depende en último término de individuos. El diagnóstico necesario de las necesidades reales de una comunidad es un proceso delicado en materia de cultura, ya que requiere de tiempo, recursos y especialistas en investigación socio-cultural. El planeamiento de una investigación en el campo de la cultura puede encontrarse con hipótesis y conclusiones prejuiciadas como el "idealismo culturalista", el "elitismo aristocrático", el "folklorismo romántico" y el "productivismo economicista" y donde será necesario pensar que ningún dogma puede proscribir la duda y la innovación para abordar las tareas que sean necesarias. "Se trata -como dice Néstor García Canclini- de cómo ser radical sin ser fundamentalista".

Vamos entonces, en la planificación de eventos culturales, a evitar las generalizaciones rotundas y desde una perspectiva pluralista aceptar la diversidad de combinaciones de lo tradicional y lo moderno posmoderno.

Ser cuidadoso con los espectáculos subsidiados o gratuitos, cuando ellos requieren al participante más como espectador de una manifestación cultural que no les pertenece, que como actor de su propia cultura. nacional o regional. Se debe comprender que los eventos culturales nacionales y regionales, son mayormente válidos, cuando su creación contiene nuevos signos para diferenciarse y preservarse.

Hay evidentes dificultades para definir lo culto de lo popular. Lo nacional y lo extranjero, que aparecen no como identidades, sino como escenarios, las migraciones, identidades cambiantes de quienes vienen del campo a la ciudad o de un país a otro y que necesariamente tienen que cambiar su tradición cultural.

Para un investigador o promotor cultural abordar la recomposición cultural actual será todo un desafío y debería considerar la hibridez cultural de que nos habla Néstor García Canclini cuando afirma: “De todos modos la interacción creciente entre lo culto, lo popular y lo masivo ablanda las fronteras entre sus practicantes y sus estilos. Pero esta tendencia lucha con el movimiento centrípeto de cada campo, donde quienes detectan el poder basado en retóricas Y formas específicas de dramatización del prestigio suponen que su fuerza depende de preservar las diferencias. La disolución de los tabiques que los separan es vivida por quienes hegemonizan cada campo como amenaza a su poder. Por eso la reorganización actual de la cultura no es un proceso lineal. Por un lado, la necesidad de expansión de los mercados culturales populariza los bienes de élite e introduce los mensajes masivos en la esfera ilustrada. Sin embargo, la lucha por el control de lo culto y lo popular sigue haciéndose en parte mediante esfuerzos por defender los capitales simbólicos específicos y marcar la distinción respecto de los otros.”
Esta dinámica conflictiva es una de las causas de la obsolescencia frecuente de los bienes culturales"

En el sector cultura es donde identificar la especificidad de los problemas, antes de planificar las actividades ya es un avance.

Artículo publicado en:

Ponencia - Primeras Jornadas de Reflexión sobre El Rol de las Alcaldías en el Desarrollo Cultural Urbano. Valencia, Venezuela, 1997

Conversatorios con Artistas, Docentes y Estudiantes de Arte Plásticas de la Escuela Superior Autónoma de Bellas Artes “Diego Quispe Tito” , Cusco Perú y en las Filiales de Calca, Checacupe y Sede Central, Cusco, Perú, Diciembre 2006.

 

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