| LAS ARTES Y LA EDUCACION GENERAL
Prof. Aníbal Ortizpozo
“Las experiencias artísticas cobran dimensión en
un mundo que crece aceleradamente y donde
la automatización y tecnificación nos conduce
a la cesantía eventual de la mente y de las manos”.OP.
El estudio y análisis de la equívoca existencia que llevan en la educación general las Artes (artes visuales, música, literatura, danza), ha sido una preocupación permanente y al mismo tiempo un problema cuyas soluciones no han sido las más satisfactorias.
En el estudio superior de las humanidades (universidad), es fácil advertir el lugar que le corresponde a las ciencias de la naturaleza y del espíritu, sin embargo no siempre es posible asignar el justo lugar que en tal programa le corresponde al arte.
Hace bastante tiempo que las universidades europeas y latinoamericanas, admitieron en sus facultades y escuelas algunos institutos de enseñanza artística, conservatorios de música, escuelas de pintura y escultura, de artes aplicadas o de danza y teatro, orquestas, museos, etc. La importancia concedida a los estudios artísticos especializados y a la difusión de las artes en el público, enriqueció la forma y los contenidos académicos tradicionales. Cada una de las funciones clásicas de la Universidad, en su expresión adaptada a las circunstancias particulares de Latinoamérica, resultaron favorecidas por el fomento de las artes. Su eventual exclusión ha significado arrastrar una existencia lánguida y ultraprovinciana, en un ambiente cultural de suyo pobre.
Mucho más grave resulta el problema de la existencia del arte a nivel de la educación general –preescolar, primaria y secundaria –, porque aquí, si nos preguntamos por la función del arte dentro de estos niveles de educación, queremos saber en qué medida, todo plan de estudios, con la elasticidad que debe caracterizarlo, deberá incluir estudios o prácticas artísticas, con fines de formación general y bien equilibrada de los estudiantes.
Resulta saludable revitalizar el concepto que las artes por su propia naturaleza, deben figurar en toda reorientación de la educación general, en la medida que este cambio lleve implícito una auténtica formación del hombre. Su reducción o eliminación por desconocimiento de la modalidad, resulta altamente dañina.
Cuando pedimos un mayor énfasis de las actividades artísticas dentro de la educación general, lo hacemos porque ellas presentan una variedad infinita de valores vividos, como lo han afirmado los filósofos del arte, a diferencia de los valores especializados y menos interiorizables de los hechos técnicos.
Por otra parte el teatro, la danza, la música, las artes visuales y las artesanías, han sido siempre actividades culturales de expresión abiertas a todos los miembros de la comunidad y ligadas a la realización de intereses y anhelos individuales y sociales. Las experiencias artísticas cobran dimensión en un mundo que crece aceleradamente y donde la automatización y tecnificación nos conduce a la cesantía eventual de la mente y de las manos.
Para aquellos que aún duden sobre el por qué las artes merecen figurar dentro de los programas de educación general, diremos que la actividad artística, nos permite realizar dos grandes fines que corrientemente están fuera del alcance de otras. Nos permite expresarnos y nos permite crear formas, ahora bien, toda expresión es una tentativa de comunicación y autoconocimiento. El arte con sus medios propios más sensibles, que inteligibles nos ofrece imágenes expresivas que son en sí verdaderos desafíos a la imaginación creadora del hombre y que ha llevado a éste a superar sus límites de autoconocimiento, espiritualizando al mundo sensible.
Es desde la infancia que se debe estimular las capacidades liberadoras y expresivas, que son justamente las que promueven la imaginación que se vierte en las artes, para contrarrestar la tendencia a la petrificación masificada de la vida. No resulta difícil concluir, que de la claridad que tengamos en la comprensión de la función que el arte cumple en la formación del hombre, dependerá que en los programas de educación general, no se excluyan ni disminuyan las actividades artísticas permitiendo con ello la formación de un hombre equilibrado, capaz de perfeccionar el diálogo con si mismo y con los demás.
Artículo publicado en:
Texto Catálogo Salón de Artes Plásticas de la Educación Secundaria.
Caracas, Venezuela1978 Conversatorios con Artistas, Docentes y Estudiantes de Arte Plásticas de la Escuela Superior Autónoma de Bellas Artes “Diego Quispe Tito” , Cusco Perú y en las Filiales de Calca, Checacupe y Sede Central, Cusco, Perú, Diciembre 2006.
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